martes, 17 de abril de 2012

Planta de Fucsias

Su nombre más popular en Europa es el de Fucsia y en América Aretillo. Otros nombres comunes son Pendientes de la reina, Aljaba, Corales y Fuchsia hybrida, siendo su nombre científico Fuchsia y pertenece a la familia de las Onagráceas.
El género Fuchsia comprende algo más de 100 especies distribuidas principalmente en Centro y Sur de América, aunque también se encuentran algunas en Oceanía.
El nombre de Fuchsia viene en honor del botánico alemán, Leonhart Fuchs (1501-1566).
La planta de fucsia, volviendo como planta ornamental, es un arbusto perennifolio o caducifolio de forma arbustiva o colgante según la variedad. Actualmente existen cerca de 8.000 variedades de esta planta gracias a las continuas hibridaciones que se realizan sobre ella.
Sus hojas son opuestas, de color más o menos verde, ovales lanceoladas y pecioladas con el borde dentado.
Sus flores son colgantes, de pedúnculos largos que las hacen mirar hacia abajo y las podemos encontrar en un amplio abanico de colores gracias al gran número de variedades existentes. Estas flores pueden ser blancas, rosas, rojas, moradas, amarillas… incluso jaspeadas. Además estos colores pueden ser combinados entre sí ya que su cáliz y corola pueden ser de distintos colores. Otro aspecto a destacar en sus flores es que las podemos encontrar de formas simples, dobles e incluso semidobles, fruto de constantes hibridaciones.
PLANTA DE FUCSIA

Pendientes de ganchillo.



viernes, 6 de abril de 2012

Pidiendole a Dios .



Un niño de 10 años estaba parado frente a una tienda de zapatos, descalso, viendo a través de la ventana y temblando de frío.

Una señora se acercó al niño y le dijo:

"Mi pequeño amigo, ¿Qué estás mirando con tanto interés en esa ventana?".

"Le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos". Fue la respuesta del niño.

La señora lo tomó de la mano y entraron a la tienda. Le pidió al empleado media docena de pares de calcetines para el niño.

Preguntó si podía darle un recipiente con agua y una toalla. El empleado le trajo lo que pidió. Ella llevó al niño a la parte trasera de la tienda y se los secó.

Para entonces el empleado llegó con los calcetines.
La señora le puso un par al niño y le compró un par de zapatos. Juntó el resto de los calcetines y se los dio al niño. Le acarició la cabeza y le dijo:

"¡No hay duda mi pequeño amigo que te sientes más cómodo ahora!".

Cuando ella daba la vuelta para irse, el niño le agarró la mano y mirándola con lágrimas en los ojos, le preguntó:

"¿Es usted la esposa de Dios?".

La libertad




La libertad es ser quien soy
y no lo que los demás esperan que yo sea.
Incluye mi libertad de decidir
donde quiero estar en cada momento.
Libertad es pensar lo que pienso
y no necesariamente lo que debería sentir,
o lo que otros hubieran sentido,
o lo que esperan que yo sienta.
Libertad es correr los riesgos
que yo decida correr,
siempre y cuando esté dispuesto
a afrontar por mi mismo los costos de dicho riesgo.
Libertad es salir al mundo a buscar
lo que creo que necesito,
en lugar de vivir esperando
que otro me dé el permiso para conseguirlo...

jueves, 5 de abril de 2012

Un importante señor gritó al director de su empresa, porque estaba enojado en ese momento.

El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado, porque había un abundante almuerzo en la mesa.

Su esposa gritó a la empleada porque rompió un plato.
La empleada dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar.
El perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la vereda, porque estaba obstaculizando su salida por la puerta.

Esa señora fue al hospital para ponerse la vacuna y que le curaran la herida, y gritó al joven médico, porque le dolió la vacuna al ser aplicada.

El joven médico llegó a su casa y gritó a su madre, porque la comida no era de su agrado.

Su madre, tolerante y un manantial de amor y perdón, acarició sus cabellos diciéndole: - "Hijo querido, prometo que mañana haré tu comida favorita. Tú trabajas mucho, estás cansado y precisas una buena noche de sueño.

 Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas, para que puedas descansar en paz. Mañana te sentirás mejor". Bendijo a su hijo y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos...
En ese momento, se interrumpió el CÍRCULO DEL ODIO, porque chocó con la TOLERANCIA, la DULZURA, el PERDÓN y el AMOR.

Si tú eres uno de los que ingresaron en un CIRCULO DE ODIO, acuérdate que puedes romperlo con TOLERANCIA, DULZURA, PERDÓN Y AMOR.

Mi mamá mala.



¿Acaso tu mamá fue mala contigo?

¡Porque te puedo asegurar que la mía lo era...!
Es más... ¡Yo tuve la madre mas malvada del mundo1|

(Ya te imaginarás que la comida que nos preparaba mi madre era totalmente diferente a la que comían otros niños)

Mi madre insistía en saber donde estábamos a todas horas. Se diría que éramos prisioneros. Ella tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y que era lo que hacíamos cuando estábamos con ellos. Además insistía en que si decíamos que íbamos a estar fuera una hora, teníamos que regresar a la casa en una hora o menos.

Aunque a mi y a mis hermanos nos avergonzaba admitirlo, nuestra madre violaba la Ley del Trabajo de Menores y nos hacia lavar los platos, tender las camas, aprender a cocinar, barrer el piso, lavar nuestra ropa, tirar la basura y todo tipo de trabajos inhumanos. Es más, todos los hermanos pensábamos que se pasaba las noches en vela, inventando nuevas cosas que nos iba a obligar a hacer al día siguiente.

Siempre nos molestaba con que teníamos que decir siempre la verdad. Es más, creo que cuando éramos adolescentes era capaz de leer nuestra mente.

¡Y después las cosas se pusieron peores! Mi madre nunca permitió que nuestros amigos sencillamente tocaran la bocina del coche cuando estaban frente a la casa para que saliéramos. ¡¡No!! ¡Tenían que entrar a casa para que ella pudiera conocerlos...!

Mienas que todos mis conocidos podían salir con sus "amigas" y "amigos" desde los 12 o 13 años; nosotros teníamos que esperar hasta haber cumplido los 16 años.

Es triste decirlo; pero por culpa de nuestra madre perdimos muchísimas experiencias que otros jóvenes normales pueden vivir...

A ninguno de nosotros nos sorprendieron robando algo en el almacén, o dañando propiedad ajena; es más, ni siquiera nos arrestaron por algún crimen menor. Eso fue culpa de mi madre.

Y ahora que ya no vivimos con mamá, todos nosotros somos adultos honestos y responsables. Y -tengo que reconocerlo- todos estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para ser malos con nuestros hijos, tal y como mamá lo fue con nosotroo.

A decir verdad; creo que eso es lo que esta mal con el mundo... ya no hay suficientes malas madres...

miércoles, 4 de abril de 2012

El caballo del pozo





Un campesino, que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí. El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y evaluó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate. Tomó entonces la difícil decisión de decirle al capataz que sacrificase el animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo.
Y así se hizo. Comenzaron a lanzar tierra dentro del pozo de forma de cubrir al caballo. Pero, a medida que la tierra caía en el animal este la sacudía y se iba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo para ir subiendo. Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente consiguió salir.
Si estás "allá abajo", sintiéndote poco valorado, y otros lanzan tierra sobre ti, recuerda el caballo de esta historia. Sacude la tierra y sube sobre ella.